dimecres, 7 de maig de 2014

El esfuerzo inteligente

Una de las cuestiones más frecuentes que nos preguntan los interesados en el homeschooling es, y ¿qué hay del esfuerzo? Si el niño está acostumbrado a seguir sus propios intereses, ¿no estamos maleducando? Estamos acostumbrados que la letra con sangre entra y que hay que esforzarse para tener una vida de éxito. En parte es así y en parte no. Si yo me esfuerzo en ser una futbolista de élite sin gustarme para nada el fútbol es muy probable que termine en depresión. El esfuerzo debe ser inteligente, valorar nuestras motivaciones, nuestras capacidades, nuestras metas. Sara, Judit y Jordi escogieron tener su propio negocio con las gallinas y la venta de huevos. Les encanta recoger los huevos, montar las cajas, poner las etiquetas y venderlas a sus clientes. Pero el negocio también implica limpiar, alimentar las gallinas, ordenar el gallinero, barrer y recoger los deshechos. Cuando emprenden un proyecto o una actividad les mueve la motivación, cierto, y el esfuerzo pasa desapercibido, pero eso no implica que no exista esfuerzo, la clave del éxito es hacer aquello que te gusta, descubrir los talentos que todos tenemos, así el esfuerzo es un esfuerzo inteligente. Los niños son expertos en esfuerzo, se pueden pasar horas leyendo Tom Sawyer, u observando los renacuajos o tocando el piano, lo que para otros sería una tortura, para ellos es un juego, un juego serio. Cada niño es diferente. Para educar debemos averiguar los intereses de cada niño y actuar en consecuencia.