dijous, 10 de març de 2016

Hábitos de trabajo

Jordi tiene 5 años y está empezando a disfrutar del trabajo más formal y académico. Ahora sale de él mismo sentarse un rato cada día para trabajar la lectoescritura y aunque su hermano Sergi le insiste para que vaya a jugar, él se mantiene firme en su decisión de aprender. Es el hábito de trabajo que no se consigue de manera milagrosa, ni de un día para otro, sino que es cuestión de afianzar las rutinas. Jordi no mostraba interés por las letras, sin embargo se le ha exigido cada día un poco y a medida que él mismo se ve capaz de aprender va ganando motivación. Ha descubierto que se esconde un universo de fantasía detrás de las letras, ahora empieza verle necesidad a aprender a leer. Me pregunto si hubiera sentido necesidad de aprender a leer sin esas pequeñas exigencias rutinarias, día tras día, semana tras semana, año tras año… o seguiría no interesado en aprender? Los hábitos de trabajo se aprenden y todo buen hábito requiere un esfuerzo.