dilluns, 3 de març de 2014

¿Cómo es la escuela ideal?

En un cuestionario que realicé hace poco en una escuela, pregunté a los niños, ¿cómo sería tu escuela ideal? Las respuestas fueron muy interesantes y variadas, la gran mayoría pedían una escuela más grande, con salas y patios enormes, con muchos espacios, salas para trabajar y jugar, con  piscina y huerta para plantar verduras y frutas, lugar para el bricolaje, la tecnología, la sala de música con muchos instrumentos, con sala de conciertos y teatro, que solo tuvieran que asistir por las mañanas y pudieran traerse el móvil,  una escuela sin peleas ni broncas, con juegos de mesa y buena comida en el comedor, con salidas y excursiones, campamentos, colonias,  con un gran arenal para los pequeños, un lugar donde aprender más idiomas, francés, alemán, una escuela sin normas y sin prisas, ordenadores para cada uno, con flexibilidad para escoger la clase que les interesa y con tiempo de sobra para charlar con los profesores de las cosas que les preocupan.  Me pregunto si sería tan difícil organizar una escuela así,  los niños están describiendo un hogar, un hogar enorme para todos y cada uno de ellos, con maestros cariñosos y cercanos a ellos, con libertad de movimiento y un aprendizaje vivo, donde ellos pudieran escoger las actividades, los proyectos y las múltiples salidas al exterior. ¿Por qué no construimos las escuelas como si fueran auténticos hogares?
 
A Sara, Judit, Jordi y Sergi les fascina el huerto, plantar, recolectar, recoger los huevos de las gallinas, regar las verduras y observar como crecen.