dimecres, 20 d’agost de 2014

¿Para qué?

Aprendemos música ¿para qué?  ¿De qué sirve atormentar a los niños con las complejidades del lenguaje musical? Los niños quieren poder tocar sus canciones favoritas ya sea a través de la flauta, la guitarra, el piano, o el ordenador.  Pero es difícil conciliar los intereses del niño con la dificultad propia de la música o de cualquier disciplina. Lo cierto es que ahora los niños aprenden poco y mal… Hemos bajado el nivel para hacer accesible la música a todos, pero es difícil encontrar una muchacha o un  muchacho que interprete correctamente las obras clásicas, que se dedique a la práctica instrumental más de una hora diaria, y me pregunto ¿qué ha pasado?  ¿Ya no se valora la virtuosidad?  Sin duda, un tema candente…