dissabte, 27 de setembre de 2014

Aprender por competencias

Es muy interesante el libro de Elliot Washor y Charles Mojkowski, Leaving to Learn, donde los autores insisten en la necesidad que la escuela abra sus puertas al mundo real para que el aprendizaje suceda satisfactoriamente.
Si abogamos por una educación personalizada debemos ser flexibles y cuestionar el currículum escolar. Hoy en día existe demasiado conocimiento susceptible de ser aprendido. ¿Qué contenidos culturales son relevantes, imprescindibles para la formación completa de la persona? ¿Existe realmente un único currículo al cual debamos someter a nuestros hijos? La igualdad de oportunidades sigue insistiendo en un currículum igual para todos, estándar, pero ¿porqué queremos que todos los niños sepan lo mismo si todos ellos tienen aptitudes e intereses diferentes?
Se habla mucho de educar en competencias y no tanto en conocimientos pero no se llega a aplicar del todo bien a la práctica escolar diaria que todavía sigue dividida por clases homogéneas y por asignaturas. Más importante que conocer cómo hacer una suma es ser capaz de aplicarlo a la vida diaria, ir a comprar, saludar, controlar la situación, pedir lo que se necesita, pagar y contar el cambio, resolver cualquier imprevisto o problema que surja, establecer una conversación fluida, con autonomía e iniciativa personal, etc. Todas estas habilidades son imprescindibles para el día de hoy y de mañana, aprender haciendo, más que  la simple práctica de problemas matemáticos, o la memorización de conceptos  inconexos, sin aplicaciones a la vida real.