dimarts, 2 de setembre de 2014

Educar: jugar y aprender

El objetivo principal del homeschooling es ofrecer una educación personalizada a los hijos. Una educación que contemple no solo la dimensión intelectiva del ser humano sino también la dimensión afectiva, corporal y volitiva. La familia, por naturaleza, es la institución que mejor puede encargarse de la educación completa de los hijos porque es quien mejor les conoce.  Educar va más allá de la simple transmisión de conocimientos, se trata de ayudar al niño a descubrirse, a conocer sus propios intereses, sus talentos y sus proyectos personales. Los niños aprenden mejor haciendo, construyendo, reflexionando, viviendo, jugando, que por lo que oyen. El homeschooling fomenta una educación activa, natural, espontanea,  a demanda de los niños, por eso los proyectos tienen significado real y actual para ellos, son actividades que tienen sentido, porque les preocupan, les interesan, les agradan, son proyectos vividos a través del juego que responden a los desafíos y retos del mundo real.  
Sara, Judit, Jordi y Sergi disfrutan con los animales de granja. Aprenden a través de ellos, interactúan, les observan, reflexionan, investigan sobre sus funciones básicas, su origen, su naturaleza, su hábitat, sus funciones básicas y su comportamiento. Viven y crecen con ellos.