dimarts, 30 de desembre de 2014

Cambios en el rol del docente

Hoy en día la educación se concibe como un diálogo horizontal entre el profesor y el alumno, una relación de simpatía y de respeto mutuo donde el aprendizaje fluye entre el docente y el discente.  No es que la función del profesor se haya visto sesgada, al contrario, esta nueva perspectiva implica un docente mucho más preparado, en formación continua, capaz de guiar a los alumnos, de discernir la veracidad de la información, de organizar actividades y experiencias que sigan los intereses de los alumnos y adecuarlas didácticamente para integrarlas dentro del currículo, interactuar con el resto del personal docente para lograr un tratamiento transversal, global y proponer nuevos cambios al equipo directivo para mejorar el proyecto de centro.  
Estos cambios en el rol del profesor se asemejan a las relaciones de enseñanza aprendizaje entre padres e hijos, los padres tienen autoridad y una formación que supera a la del hijo, pero no son sabios eruditos, no lo saben todo y deben seguir formándose para poder ayudar a sus hijos, los padres están obligados a aprender y adentrarse en nuevos campos del saber, a veces insólitos, para respetar los intereses de los hijos.  Es el caso particular del proyecto corte y confección, donde con ayuda externa de una experta modista aprendemos todos. Lo curioso es que puede pasar que los hijos superan a los padres y eso más que una derrota es un gran motivo de alegría. El auténtico buen docente es aquel que consigue que sus alumnos le superen.