Las familias que optamos por la escolarización no presencial queremos estar dentro del sistema educativo para mejorar la oferta del sistema actual. Creemos imprescindible para garantizar una educación universal, flexible y abierta a todas las necesidades ofrecer una gama amplia y diversa de centros, proyectos educativos rurales, escuelas vivas, educación en familia y educación a distancia entre otras alternativas que puedan ir surgiendo de las necesidades de la población.
Me sorprendió enormemente la respuesta de una inspectora de educación con motivo de la invitación a la presentación del libro Fuera del Sistema Escolar, literalmente respondió: declino su invitación ya que aunque conozco su asociación, mis responsabilidades se centran en la mejora del sistema educativo de nuestro país. Y me pregunto ¿Las familias que optamos por educar a nuestros hijos integralmente no estamos dentro del sistema educativo? ¿Y porqué no, acaso los padres no son también agentes educativos? Si las familias, los padres, los abuelos, hemos perdido la responsabilidad de educar, estamos perdidos. Desde el año 2002 a través de la asociación, primero con el nombre de ALE, más tarde con el nombre de Coordinadora Catalana pel Reconeixement i la Regulació del Homeschooling, las familias llevamos luchando más de 14 años para poder entrar dentro del sistema educativo, pero parece que la administración todavía no comprende que la educación puede darse de muchas maneras y que en todo caso se debe buscar la fórmula para regular esta modalidad y así hacerla accesible a todas aquellas familias que la necesiten, no únicamente a las más atrevidas, a las más ricas, a las extranjeras, a las más cultas, a las más alternativas. Regulación y normalización para formar parte del sistema educativo para que todas las familias, sin discriminación, puedan optar por el modelo que mejor se adapte a sus necesidades y a las necesidades de sus hijos.
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